El Popocatépetl ya está en erupción, en el sentido de que ha estado mostrando actividad volcánica regular desde 1994. Sin embargo, sus erupciones actuales son generalmente de baja a moderada magnitud.
La pregunta más importante es: ¿Tendrá una erupción grande y destructiva? La respuesta es: Posiblemente, pero la probabilidad a corto plazo es relativamente baja.
El Popocatépetl ha experimentado períodos de actividad aumentada intermitente en los últimos 30 años, con erupciones explosivas que eyectan ceniza, gases y roca volcánica a varias kilómetros de altura. Estas erupciones pueden causar impacto significativo en zonas circundantes, especialmente en términos de calidad del aire y visibilidad.
Una erupción catastrófica similar a la que ocurrió hace miles de años es posible pero menos probable en el próximo siglo. El monitoreo continuo por el Instituto de Geofísica de la UNAM y CENAPRED mantiene alerta a las autoridades a cambios que podrían indicar una escalada en actividad.
Para residentes cercanos: mantenga mascarillas N95 en casa, monitoree alertas oficiales de CENAPRED, y tenga un plan para evacuar si se eleva el nivel de alerta.