Las inundaciones son el desastre natural más frecuente en México, afectando a decenas de miles de personas cada año. Aunque a menudo son menos dramáticas que los terremotos, causan daños económicos considerables y desplazamiento de poblaciones.
Las cuencas de alto riesgo incluyen la del Río Grijalva-Usumacinta en Tabasco y Chiapas, la del Río Papaloapan en Veracruz, y la del Río Bravo en el norte. Las inundaciones en estas regiones son agravadas por las presas, la deforestación y el cambio climático que intensifica las lluvias extremas.
La inundación de 2010 en Tabasco fue particularmente severa, con niveles de agua que alcanzaron hasta 4 metros en algunas áreas urbanas. El cambio climático proyecta aumentar la frecuencia e intensidad de precipitaciones extremas, aumentando el riesgo de inundaciones catastróficas.
La evaluación del riesgo de inundación es esencial antes de comprar una propiedad. Consulte mapas de inundación histórica, pregunte a vecinos sobre inundaciones pasadas, e investigue las políticas de construcción local respecto a llanuras de inundación.